miércoles, 2 de octubre de 2013

La maternidad de la A a la Z - N de Nonnolandia (tierra de abuelos)

Buenas! Acá me tienen, che. Tratando de ponerme al día con el #azdelamaternidad. Idea y dirección: Vero, Trimadre a los 30. Cocordinación: La morada de Nieves y esta colifa que les habla.

Hoy les quiero contar acerca de un lugar mágico llamado Nonnolandia. No está en la RAE, ni en la wiki, (tranquila Nonieta, ya me explico mejor che). Nonnolandia es una adaptación lunfarda de Nonno (del italiano abuelo) y landia (tierra). Pero es más que la tierra de los abuelos.
Es un lugar único y especial en mi corazón. Al igual que en el diccionario morado y su inolvidable Abusencia, en el mío no puede faltar una mención a los abuelos. Esta es una pequeña entrada homenaje a ellos. Quizá porque fueron un pilar importante en mi niñez. Quizá porque Muriel tiene la suerte de tener seis (4 abuelos y 2 bisabuelas) + una abu del corazón a los que adora.



Esta canción del topo Gigio es parte de mi infancia en Nonnolandia


Mis abuelos

Hasta los 14 años tuve a los cuatro. Mis abus maternos y mis nonni paternos. Los lelos, los primeros, eran puro amor y diversión. A mis hermanas y a mí nos encantaba quedarnos en su casa y no extrañábamos a mamá ni a papá cuando estábamos con ellos. El lelo nos iba a buscar al cole en el 504 y nosotras salíamos orgullosas y subíamos enseguida al auto. Nos llevaba a pasear al ritmo de la 2X4 (una radio FM de tango). Cuando cumplí 8 años tuvimos la suerte de que se mudaran enfrente de casa y ahí ya no distinguimos entre su casa y la nuestra. Pasábamos horas jugando con la lela. Ella nos cantaba tangos a capella y rancheras. Nos peinaba, nos contaba anécdotas de su infancia y mandaba a hacer ropa para las tres, que luego lucíamos con una sonrisa de oreja a oreja. En la habitación del fondo tenía un baúl con vestidos viejos. A mí me encantaba disfrazarme y actuar.
Cuando íbamos de paseo, nos daban todos los gustos. En Carnavales, solíamos ir a los corsos y nos llevaban a comer picada. Con mi abuela aprendí a tejer y a cocinar, a hacer tortas, salsas y panqueques. Mi abuelo siempre mojaba el pancito en la fileto y me convidaba: "tomá lelito, probá que rico... magia che ti fa bene" y yo lo comía feliz. La lela era muy compinche, muchas veces nos acompañaba a las excursiones escolares. En vez de cuidar a los otros nenes nos llevaba a los juegos y nos compraba de todo. Era un plato, la gordi. Con ella hablé del primer amor de la niñez, mi vecinito. Yo tenía 9 o 10 y me dolía la panza cuando pensaba en él (después se convirtió en mi mejor amigo). Un día lo paró en seco en la puerta de su casa y le dijo: "te falta tomar mucha sopa para ganarte a mi nieta, mejor que no la hagas sufrir". 
Ya más grande, a los 15 tuve mi primer novio y el abuelo era MUY celoso. Creo que lo quiso cuando terminamos. Típico (mi papá igual). En cada cumpleaños, el lelo nos traía tantas rosas como años cumplíamos. Cuando empecé la Universidad tenía horarios nocturnos y él siempre me esperaba en el balcón hasta que me veía bajar del colectivo y entrar a casa. Entonces se iba a dormir tranquilo. No importaba el clima, él siempre estaba ahí. Cuando me quedaba a en su casa a estudiar, venía con el mate calentito y me hacía compañía, mientras yo leía y leía apuntes y libros. Si me despertaba de noche para ir al baño, de lejos se escuchaba la radio (no podía dormir sin su radio debajo de la almohada, cosa de abuelos). Cuando le regalábamos ropa o perfume se le iluminaban los ojos. Era un coqueto. Nunca voy a olvidar sus rodajas de manzana con gusto a perfume. En diciembre de 2007 se fue de este mundo y se convirtió en mi estrellita y ángel de la guarda. Nuestros cumples no fueron lo mismo sin sus rosas. La lela ya tiene 79, otra coqueta, nos dio varios sustos, pero como dice ella es "fuerte como un caballo" y sigue haciendo de las suyas, pero sobretodo "malcriando" a nietas y bisnietas. Ella, mi compañera de películas, es puro amor. Cuando viene a casa trae de todo para comer... desde facturas y medialunas hasta masas finas, es golosa como yo. La amo con todo el corazón. Ella y el lelo siempre fueron y serán nuestros abus preferidos. Los reyes de Nonnolandia.

Mis nonni paternos eran inmigrantes 
italianos que vinieron escapando de las ruinas y la pobreza de la Segunda Guerra Mundial. Eran gente de pueblo, trabajaban la tierra y nunca fueron muy demostrativos, salvo mi nonno que era más cariñoso. Igual nosotras disfrutábamos yendo a su casa o a la casa de la Costa en verano. En vacaciones visita obligada al zoológico. El nonno también nos llevaba a la plaza y se subía a los juegos como un nene. Cuando íbamos a la Costa era él el que nos acompañaba a la playa ya que la nonna era más ermitaña. Con ella aprendimos a jugar a la bríscola. Nunca fue muy cariñosa, la verdad, pero me gustaba cuando me hacía las trenzas. Siempre nos esperaba con cuadernos y pinturitas para escribir y dibujar. El nonno era más sensible y de buen corazón. Creo que por eso se fue antes (hace 18 años)... y lo hizo visitando su tierra natal. Nunca más feliz. La nonna tiene 89 y sigue haciendo la huerta en el fondo de casa y disfruta a Muriel. 


Nonnolandia y la maternidad

Hoy que soy madre entiendo a mi mamá cuando nuestros abus nos "malcriaban". A veces nos enojamos porque le dan tal o cual cosa, o le hacen caso cuando la peque se encapricha (porque ya se encapricha y cómo jajaja). Con la maternidad surgen esas diferencias de criterios entre padres y abuelos. Lo que no se tiene que perder de vista es que las decisiones las toman mamá y papá y los abuelos sólo acompañan.
Es que ser abuelo es relajarse y disfrutar de los nietos. La maternidad (paternidad) implica, además de amor, autoridad y límites (la parte más fea) y los abuelos ahora se relajan, porque ya fueron papás. Mis abuelos cumplieron un rol fundamental en mi niñez, tanto unos como otros cuidaron de nosotras cuando fue necesario. No conocíamos de niñeras ni guarderías. Ahí estaban los abus para colaborar cuando mamá tenía que hacer trámites o se quedaba ayudando a papá en el negocio familiar. Los abus disfrutaban de nosotras y nosotras de ellos. Pero los límites siempre los pusieron mis viejos.

Muriel es afortunada de tener tantos abus que la quieran. Tanto mis papás como mis suegros y las bisabuelas se desviven por ella y se mueren de amor con sus logros y payasadas. Ella ya nombra a cada uno y se acuerda de ellos cuando no los ve. Es MUY abuelera. No hay un día que no pida ver a la nonna (mi nonna) que vive atrás con su gata Ada. O ir a pasear con el nonno (mi papá) en su auto. Con lala Sandra se pinta las uñas y juega a la verdulería. Cuando cocina le pide upa para ver qué hay de comer. Con su otra abu, Nora juega a vaciarle la cartera y se atrincheran en la pieza con los juguetes. Tanto a mi mamá como a mi suegra les dice lala o apela, a mi suegro lolo o apelo y a mi abu le dice lela (como le decía yo). El lolo es el que prepara los dulces y mermeladas que ella se come a cucharadas. Cuando la reto, se pone a llorar y empieza a llamar a mi lela para que la rescate... Ella también vive su Nonnolandia.

Nonnolandia para mí era ese lugar donde los sueños se hacían realidad, miles de horas llenas de amor, de besos y abrazos. De canciones y cuentos. De sopas y guisos "carreros" (carne, papa y fideos). De panqueques y budín de pan. De días y noches de juegos y sueños. De corridas a la guardia y de sustos (porque los abus también se asustaban si algo nos pasaba). De orgullo y emoción. De tangos y milongas. La tierra de abuelos era y es #PuraMagia como dice mi querida Luci. Ellos son un mundo aparte donde no hay lugar para la amargura. Siempre al pié del cañón cuando nos retaban mis papás. No soportaban vernos llorar. Tuve la dicha de ser mimada por los míos y aunque me habría encantado que mi lelo y mi nonno conocieran a Muriel, sé que pude disfrutarlos al máximo y estoy feliz de eso. Son dos estrellas enormes en mi cielo. 



Miles de recuerdos de mi infancia me vienen a la mente y los más memorables siempre han sido en mi querida Nonnolandia... 


Un abrazo... ¡Nos estamos leyendo!






22 comentarios:

  1. Hola Pao...

    Mis abuelines también han estado muy presentes en mi vida. Sobre todo los paternos, porque vivían muy cerquita de casa. Recuerdo salir del colegio e ir a todo correr a su casa. Literal, salir como una exhalación, directa, justo frente al colegio. Otras veces iba a la huerta de mi abuelo que también estaba frente a la escuela. Miles de recuerdos... Y todos buenos. Excepto uno. El día que nos dejaron.

    Comprendo tu sentimiento hacia ellos. Y comprendo lo grande qué ha de ser el amor de nuestros padres hacia nuestros pequeños. Un amor inmenso e infinito. Como tú dices mucho más tranquilo que cuando nos criaron a nosotros, sus hijos.

    Ya se lo comenté a Nieves en su abusencia... Algún día reuniré fuerza para hablar de lo que significaron para mí. Escribo esto y se me llenan los ojos de lágrimas. Cómo me gustaría que estuvieran aquí y vieran a la persona en la que me he convertido.

    Un besazo mi niña...

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    1. Hola Vero... somos afortunadas de haber disfrutado a nuestros abus... No me alcanzan las palabras para homenajearlos... Cuando puedas, escribí sobre ellos... sería un gran regalo que les darías...

      Besazo emocionado...

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  2. qué preciosidad!!!! Viva nonnolandia!!!!

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  3. ooooh Topo Gigio me encantaba!!
    Vuestras vivencias con los abuelos son para mi como de cuento de hadas. Los paternos para mi es que ni cuentan, porque lo que hicieron fue malmeter siempre que pudieron.
    Los maternos, estuvieron mucho más presentes. Mi abuelo también nos contaba historias, y verle hacerse sus cigarros con aquella calma era para mi un embobamiento. Pero mi abuela, a pesar de que soy consciente de que ayudó a mi madre muchísimo.....lo único que recuerdo de ella son riñas...niña no toques esto, niña no corras, niña no hagas...no no no no no...
    por eso a pesar de que la quiero como abuela que es....no tengo esa conexión especial con ella, como tenéis vosotras. Ahora, la relación de mi madre con Nenúfar, es completamente diferente de la que yo viví....es como lo que tu cuentas. Besos, mimos, paseos....y si, yo también me cabreo cuando la consienten jajajaja
    Muriel es muy afortunada claro que si
    Besazos reina!!!!!!!!!!

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    1. Ay Lois!!! El Topo Gigio era lo más!!! Me encantaba y me daba mucha ternura!!!
      Nenu también es MUY afortunada y va a vivir su nonnolandia con mucha alegría... ya vas a ver!!!

      Besazos preciosísima!!!

      Besazos

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  4. Mi niña... Muchísimas gracias por lo que estoy sintiendo ahora mismo. Gracias por este viaje a la mágica tierra de los abuelos, con ese hilo musical tanguero que yo (hablando de #puramagia) también he escuchado.
    Imposible añadir más a lo dicho, por ti y por mí. Nonnolandia es nuestro País de las Maravillas, un refugio eterno en nuestro corazón, el lugar en el que siempre seremos niñas y podremos recordar nuestros sueños...
    Un emocionado abrazo, corazón!!

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    1. Ay mi Luci... es como vos decís... el país de las maravillas y un refugio en nuestro corazón, donde siempre siempre seremos niñas y soñar en colores...

      Te quiero hermosa... #PuraMagia

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  5. Me da una pena que mis niñas no hayan podido conocer a mis abuelos!! Pero eso si, tienen a los suyos.. Que son los mejores del
    Mundo, los 4!!!

    Un besazo y gracias por haberme hecho recordar.

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    1. Majo!!! A mi me pasa con mis dos abuelos varones... pero siempre serán esas estrellitas que las protegerán y guiarán su camino...

      Que lindo que las peques puedan vivir su nonnolandia como mi Muriel :D

      Besazo enorme... Loviuuuuuuuuuuuuu

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  6. Me ha encantado Nonnolandia! Ojalá yo tuviera uno igual o parecido... ahora me doy cuenta que me hubiera gustado tenerlo...
    Besazossss preciosa!

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  7. Para empezar, me encanta esa palabra, nonnolandia, suena muy poética. Y luego me encanta leer un post con tanto sentimiento dedicado a los abuelos. Ya sabes que yo tengo adoración por la mía. Como me dijo Nieves a mí, intenta leérselo a ellos, creo que les encantará.

    Tienes suerte y Muriel mucha más. Enhorabuena por ello! Y a disfrutar de nonnolandia.

    Un besote

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    1. Ay Bego... me acuerdo de tu post a tu abu... precioso homenaje!!!

      Gracias, amiga!!! Un besote enorme :D

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  8. Nonolandia... :) Sabes? Yo no conocí esa tierra tan linda que describes. Mi abuelo paterno falleció cuando mi papá era muy chiquito, y a mi abuelo materno lo vi 5 veces en mi vida. Por otro lado, me tocaron unas abuelas un tanto frías, no mala gentes, sino distantes, y no porque no me quisieran, sino porque eran así. Lo bueno es que poco a poco voy conociendo Nonolandia a través del Nonolandia de mi niñito que tiene unos abuelos que lo adoran, y a mi papá que sé en espíritu siempre está con él :)

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    1. Ohhh Diana... que bueno que al menos tu peque te haga conocer Nonolandia!!! Es lo más lindo que le puede pasar como nieto...

      Besote enorme :)

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  9. Me ha encantado esta palabra, Nonnolandia (ya suena mágica por sí sola), y mucho más su significado. Me ha dado mucha envidia, pues a mí también me hubiera encantado tener una Nonnolandia como la tuya y la de Muriel, pero no he sido tan afortunada. Me consuelo ahora en mi Niñolandia, ja, ja.
    Un beso enorme!! :-)

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    1. Gracias, Isa!!! Tu niñolandia debe ser super mágica y divertida :D

      Besote enorme!!!!

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  10. Los abuelos son lo máximo!!!! A mi sólo me queda mi abuelita materna de 93 años, que ya tiene unos cuantos bisnietos, que algunos ya tienen más de 25 años, o sea... Que viva Nonnolandia!!!!!!

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    1. Que viva Nonnolandia, che!!! Los abus son lo más!

      Besotes, Merlin!!!

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  11. Yo crecí con tres abuelos. El padre de mi padre murió cuando él sólo era un niño. Y aunque a mi abuela paterna la quise siempre, es mi abuela materna la que conectó conmigo a un nivel que no puedo describir con palabras. Cuando íbamos al pueblo, donde vivían ambas, siempre nos quedábamos en casa de los padres de mi madre. Quise a mi abuelo con locura, y a mi abuela materna ni te cuento. Aquella casa, con mis abuelos, era mi paraíso. Sé que a mi abuelo le hubiera hecho mucha ilusión conocer a su primer bisnieto (él quería un niño tuvo tres niñas y dos nietas, jajaja...).
    Pero ahora mis padres son mis abuelos. Y es duro. Entiendo que les den caprichos a mis hijos, es tarea de abuelos. Me hace muy feliz cuánto quieren mis hijos a sus abuelos maternos. Pero los encontronazos a la hora de educar casi siempre son con mis padres, más que con mis suegros. Y me duele tener que "pelearme" con mis padres para hacer respetar mis decisiones o que pongan en duda mi forma de hacer las cosas.
    Pero esa es mi historia. La tuya me ha encantado, tanto la forma de contarla como lo que en realidad cuentas. Los abuelos tienen algo especial con nuestros hijos que no conoceremos hasta que nos toque a nosotras... ¡Habrá que saber esperar! ;-)
    Besotes.

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    1. Arusca!!! Que linda es la infancia con abuelos cercanos. Con respecto a la crianza de nuestros hijos, a veces nuestros papás no se enteran que ya crecimos y que tenemos que hacer nuestra propia experiencia de crianza, y ahí empiezan los roces... a mí me pasa parecido...
      Gracias por tu comentario, che!!! Habrá que esperar a ser abuelas para sentir esa sensación que tanta curiosidad nos da!!!

      Besotes gigantes!!!

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