D de Diversidad
La RAE nos dice que diversidad (del lat. diversĭtas, -ātis) es:
1. f. Variedad, desemejanza, diferencia.2. f. Abundancia, gran cantidad de varias cosas distintas.
Yo quiero hablar de diversidad como el respeto a lo diferente, a lo diverso. Y creo que desde que fui mamá esta palabra cobró para mí una importancia suprema. Me estoy refiriendo a la diversidad cultural y sexual.
La Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural es un documento adoptado por la Conferencia General de la UNESCO el 2 de noviembre de 2001. La Declaración, reafirmando los derechos humanos y libertades fundamentales de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y afirmando que el respeto de la diversidad de las culturas, la tolerancia, el diálogo y la cooperación, en un clima de confianza y de entendimiento mutuos, son uno de los mejores garantes de la paz y la seguridad internacionales, aspira a “una mayor solidaridad fundada en el reconocimiento de la diversidad cultural, en la conciencia de la unidad del género humano y en el desarrollo de los intercambios interculturales”.
Antes de ser mamá la diversidad tenía mucho peso en mi vida. Siempre condené las prácticas discriminatorias, racista y xenófobas. Vivo en un país cuya característica principal es la multiculturalidad. Sin embargo, eso no significa que se respete la diversidad cultural. Al contrario, desde tiempos remotos, nuestra historia demuestra cómo se ha exigido a los otros desaparecer en tanto grupo cultural, ya sea por medio del etnocidio directo como por medio de modalidades menos violentas, aunque con el mismo objetivo.

Pero la discriminación no es sólo étnica. Cuando digo diversidad digo diversidad del lenguaje, de las creencias religiosas, de las ideas políticas, de las prácticas del manejo de la tierra, en el arte, en la música, en la estructura social, en la selección de los cultivos, en la dieta, en la elección sexual y en todo número concebible de atributos de la sociedad. Nuestro país sufrió golpe de estado tras golpe de estado. Las ideas diferentes eran una amenaza y había que exterminarla. Así llegamos al mayor genocidio del siglo XX con 30.000 desaparecidos durante la última dictadura militar.
El zurdo, el peroncho, el negro villero, el guerrillero, el puto, la torta, el hereje, la gorda, el cuatrojos, el bolita, la pelotuda de mi mujer, el nerd. Palabras que hablan de la discriminación y de la falta de respeto ante la diversidad.
El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) destacó en un informe reciente que siete de cada diez argentinos tienen actitudes o pensamientos discriminatorios. Esto habla un poco (más bien mucho) de nosotros como sociedad. Del atraso en años y de todo el trabajo que hay por delante, aún.
Mi sueño es que un día por fin lleguemos a la interculturalidad como filosofía de vida. Como el proyecto que aúne y abrace la diversidad. Reconocer al otro como diferente no necesariamente significa borrarlo. Reconocer al otro como diferente es respetar esa diferencia y convivir en comunicación y respeto.
Maternidad por la diversidad
Volviendo al diccionario de la maternidad, desde que nació Muriel la palabra diversidad cobró un especial significado. Sin ir más lejos, anoche hablábamos con Demi de cómo nos gustaría ser como papás y qué valores quisiéramos transmitir a nuestra hija.
Llegamos a la conclusión que queremos que en nuestra casa, la discusión no sea sinónimo de pelea sino de debate. Queremos que ella aprenda a discutir. No se trata de nunca gritarle. L@s que digan que nunca han levantado la voz a los hijos, mienten. A veces tenemos que hacerlo. A veces nos sale hacerlo. Somos human@s. De lo que no se trata es de faltarle el respeto. Nosotros queremos que ella crezca en el respeto del otro como de sí misma. Queremos que ella comprenda y lleve la bandera de la diversidad. Queremos que en casa diversidad de opiniones no sea motivo de insultos. Queremos que sea solidaria y generosa con el otro, no importa el color de piel, color de ideas, su religión, sexo, elección sexual o la contextura física. Todxs tenemos los mismos derechos. En la diversidad está lo rico de la cultura.
Por otro lado, quiero aprender a respetar su forma de pensar y sus elecciones. Que a pesar que en muchas ocasiones no vamos a estar de acuerdo, sienta que puede hablar y discutir con nosotros. No somos sus amigos, somos sus papás. Pero no por eso vamos a dejar de escucharla, de aconsejarla y de acompañarla. Me comprometo a dar lo mejor de mí, para nunca faltarle el respeto de ninguna manera. No existen fórmulas mágicas. No sabemos cómo va a ser Muriel en el futuro. Sólo podemos transmitirle nuestros valores para que ella pueda REdefinirlos y REsignificarlos. No puedo decir que nunca voy a gritar porque soy tana y porque soy madre perfectamente imperfecta, ferpecta.
Nuestro mayor desafío es educarla en la diversidad y en la interculturalidad.
¿Y vos qué valores querés transmitir a tus hijxs?
Un abrazo y nos estamos leyendo...
"La maternidad de la A a la Z" es un carnaval de blog iniciado por Trimadre a los Treinta que consiste en que cada madre participante describa un sentimiento al que ha descubierto un nuevo sentido con la maternidad, o una faceta de su personalidad que desconocía antes de ser madre. El objetivo es crear en red, colaborando unas con otras, un "Diccionario de madres" con el que reírnos, emocionarnos y conocernos un poco más.
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Menudo espacio de reflexión... Y es que todo se resume en la premisa de que los niños son nuestro futuro y deberían ser garantía de evolución, algo que sólo se consigue educando en valores, en el respeto a la diversidad. Lo has descrito y condensado perfectamente, porque ser padres implica este ejercicio de responsabilidad: enseñar a nuestros hijos a partir de los errores pasados y procurar que el mundo sea, gracias a ellos, a nosotros, un mundo mejor.
ResponderEliminarPrecioso, Pao. Enhorabuena un día más. Por cómo piensas, cómo sientes y cómo escribes. Y la gran madre que eres.
Muchos besos!
Totalmente cierto, Luci! Responsabilidad en la educación en valores por y para la diversidad. La crianza de nuestros hijos uno de los granitos de arena que podemos aportar para cambiar el mundo!!!
EliminarBesotes miles ;-)
Si es que cuando vuelves, lo haces irremediablemente a lo grande!!!
ResponderEliminarMe ha encantado la viñeta de Mafalda porque creo que ejemplifica a la perfección lo que ocurre en nuestra sociedad. La gente se llena de la boca gritando a los cuatro vientos que no es racista, pero luego... la realidad es bien diferente. La mayoría de nosotros hemos sido educados dentro de un ambiente plagado de prejuicios hacia los que son diferentes. Creo que más que cuestión de racismo, es de xenofobia. Tenemos MIEDO a tratar con los que no piensan o no son como nosotros, y eso no es más que una consecuencia de la ignorancia.
Con reflexiones y propuestas para ejercer una maternidad en valores como la que hoy tú has expuesto, damos pasos adelante en la senda que nos llevará a revertir esa situación.
Eres grande, Pao. Un besazo transatlántico!!! Gracias por todo ;))
La viñeta de Mafalda es un ejemplo genial de nuestra sociedad hoy día. Cuánto debemos remar para cambiar el rumbo de la historia. El temor hace estragos, quedó demostrado en la historia de las sociedades.
EliminarGracias, Vero! Es un tema que me preocupa y quisiéramos transmitirle a Muriel los valores e ideales que tenemos, nuestras utopías... para que tenga herramientas en el futuro, pero sobre todo, para que aprenda a compartir el mundo y que ¡VIVA LA DIFERENCIA!
Otro besazo transatlántico, che!!!
Uau Nena! Que pasada te as lucido! Me ha encantado tu diversidad sin duda algo que es de suma importancia inculcar a los mas pequeños asi si se empieza desde bien pequeños conseguiremos que poco a poco la diversidad sea bien mirada y que no haya falta de respeto hacia lo diferente.
ResponderEliminarGracias amiga por esta entrada!!!
Besazos!
Gracias, che!!! La educación empieza por casa, es nuestro desafío. No?
EliminarBesazos, amiga!!!
Me ha encantado tu entrada! Es tan importante y necesaria el respeto y la apreciación de la diversidad... pero lo más fácil es negarla y rechazarla, subirse al carro de la masa aborregada y poner nombres ofensivos y etiquetas a todo lo diferente.
ResponderEliminarEspero de todo corazón que mis niños, como tu Muri, sepan llevar la bandera de la diversidad :-)
Un besazo!!!
Tal cual, Isa! Basta de nombres ofensivos y etiquetas que los niños sufren desde los primeros años de escuela hasta la etapa adulta! Como mamás y papás tenemos un deber moral con nuestros hijxs. Somos el ejemplo.
EliminarOjalá, como vos decís, nuestros hijxs puedan y sepan llevar la bandera de la diversidad.
Besazooooo ;-)
Y estoy segura que le transmitiréis esos valores perfectamente. POr suerte sabemos de lo que hablamos, porque lo hemos visto y sabemos lo que no queremos enseñarles, cómo queremos educarles, y aunque no será fácil , lo conseguiremos!
ResponderEliminarbesotes reina!!!!!!
Ojalá que sí, Blanca. Ayer hablábamos con Demi que se hace difícil opinar de crianza ahora que somos mamá y papá. Porque cada hijo es un mundo. Pero lo qué sí podemos es transmitirle nuestros valores.
EliminarAl final, venceremos!
Besotes, genia!
Pues me parece muy acertado y muy coherente lo que propones. Lo importante es el respeto hacia uno mismo y hacia los demás porque gente distinta siempre va a haber. Y cuando digo distinta me refiero tanto a forma de pensar como a color de piel. Hay que enseñarles a debatir, que no a pelear porque estoy convencida de que ningún niño nace con prejuicios hacia el otro.
ResponderEliminarOtra genial entrada!
Besotes!
Gracias, Aru!!! Es una tarea difícil pero lo importante es intentarlo. Me quedo con tu última frase: "ningún niño nace con prejuicios hacia el otro".
EliminarBesotes, nena!!!
Hola Pao! Los jueves con vosotras se convierten en una tormenta de estímulos positivos. Una lluvia de ideas grandes y generosas. Ojalá sepamos hacer todo eso que queremos. Ojalá sepamos preparar el terrenos para que nuestros hijos lleguen a ser grandes personas que salven este desastre de mundo que les dejamos.
ResponderEliminarMe encantan tus reflexiones. Me encanta cómo vas de lo más general y público a lo más personal e íntimo. Tus posts son grandes viajes de fuera a dentro. ¡Gracias por meternos en tu barco! :-)
Hola Nuria! Yo también digo "ojalá sepamos", es un desafío muy grande el que tenemos como madres y padres. En mi caso, Muriel es muy chiquita todavía. Pero son deseos y dudas que me asaltan todo el tiempo y la constante pregunta ¿lo estamos haciendo bien?
EliminarLo que me da esperanza en que en casa la diversidad es nuestro lema y con Demi compartimos valores e ideales. Habrá que ver cómo se lo transmitimos!!!
Gracias, che! Me halagan tus comentarios. A mí también me gusta mucho leerte! Sos una genia ;-)
Besotes
¡¡Qué te puedo decir que vos ya no sepás piba!! Si venimos del mismo continente y compartimos los mismos errores y los mismos aciertos. Me gusta que hables de estos temas y así las que te leen de otro continente puede saber más de nuestra realidad.
ResponderEliminarUn abrazo hermano desde Budapest :)
Jajaja me encantó el "que vos ya no sepás piba". Es cierto, a veces es difícil desde otro lugar hacerse una idea de lo que vivió y vive aún nuestro continente! Esperemos aprender de tantos errores y dar vuelta la taba.
EliminarOtro abrazo hermano, che!
Como dice madre Exilio, qué te puedo decir yo?? Aplaudo y comparto cada una de las palabras que dices, y sabes que no es sólo de boquilla...tener una hija negra y formar una familia multicultural dice mucho de que mis ideas al respecto. Además, como tú, me preocupa muchísimo esta sociedad que dice ser tolerante y luego se va a lavar la mano cuando toca a un negro. Ojalá hubiera mucha más gente como tú, con tus ideas, con tus valores, con tu deseo de educar a sus hijos en el respeto y no en la confrontación.
ResponderEliminarSobre lo de gritarles...ya lo he dado por imposible. Muchos días me sale porque no puedo más, porque tengo un mal día o por qué sé yo. Ahora que, jamás me oirá nadie insultarlas o menospreciarlas con mis palabras, nunca. Y por supuesto tras un grito dado a destiempo, sé reconocer mi error y me disculpo.
Pao, cuanto tiempo sin venir por aquí, como te echo de menos...ojalå vuelvas pronto ohanera.
Gracias por este post y un besazo gigante
Bego, se que compartís y mucho mi idea de diversidad. En tu caso no sólo hay multiculturalidad sino también interculturalidad desde el día en que decidiste adoptar. Es muy triste ver la falta de tolerancia de la sociedad hasta altura del partido... hay mucha tarea por hacer todavía.
EliminarY con respecto a los gritos, coincidimos, otra vez!
Te extrañaba, che! Gracias miles
Besazooooooooooooo
Qué triste que Perú y Argentina se parezcan tanto en términos de racismo y discriminación. Ay, si te contara! y si bien las cosas han ido mejorando en los últimos años, aún se siente esas actitudes en el ambiente, es como si se respirara ese desdén hacia la gente cuya piel no es tan blanca como "debiera ser". En Colombia también hay racismo, pero en la ciudad donde vivo no es tan evidente. Mi hijo, sin embargo, cuando viaje a Perú tendrá contacto con ciertas expresiones que lamentablemente son parte del día a día: cholo de m, indio, llama, autóctono, y muchas más que mejor no sigo, porque si no, no acabo. Y allí estaremos para guiarlo y para que sepa que eso NO está bien, por más que mucha gente lo siga diciendo.
ResponderEliminarMe has puesto a pensar.
Un abrazote.