lunes, 27 de mayo de 2013

Trastadas de mamá #1 - Cómo pasear a tu hij@ sin perderl@ en el intento

Estábamos de vacaciones en Mar del Plata. Era una de las últimas noches allá así que decidimos llevar a Muriel al Carrusell (me gusta más, calesita) de la Plaza Colón.
Ella estaba de lo más ansiosa por subir, fascinada con las luces y la música. Una vez empezada la vuelta y ya arriba del caballito (había elegido un caballito) me pidió upa con una expresión de sorpresa y temor. Papá esperaba subirla en la segunda vuelta y mientras tanto fotografiaba el momento. Su primera vuelta en calesita.
La cosa es que terminó la vuelta y Demián se acercó para subirla. Para qué? Se armó la gorda y empezó a llorar, quería upa de mamá. Bueno, no me quedó más remedio que dar otra vuelta (hacía años que no subía y ya estaba mareada). Esta vez la subí a un autito detrás de otro nene. Arrancó bien pero al rato otra vez  se repitió la escena. Me pidió upa y desde mis brazos saludaba a papá en cada giro. 



Bajamos de la calesita y cuando nos disponíamos a ir a la heladería, Muriel lo ve. Era un señor que vendía globos con helio de todos los personajes animados. Ella sólo prestó atención a uno y empezó a decir: "ketiiiii" (más conocida por Hello Kitty). El problema es que el hombre ya había cruzado la calle y se estaba subiendo al auto para irse con sus globos. Empezamos a correr, Demián se adelantó y Muriel y yo íbamos con el cochecito detrás. Tuvimos suerte, Demián lo alcanzó y le pidió el dichoso globo de Kitty (nada más y nada menos que $50 pesitos). Y ahí estaba Muriel feliz con su globo de "ketiii". Chocha con chiche nuevo.

Otra vez, nos disponíamos a ir a la heladería cuando (después de un par de cuadras) Muriel lo ve. Era un autito con Hello Kitty en un patio de juegos. Empezó a saltar en su cochecito y a señalar a los gritos a su amada "Ketiii". No nos quedó más remedio que parar y subirla. Después de todo, la salida era para ella y era la que tenía que elegir. Y así la subimos con  Hello Kitty y su globo. Jugó un rato haciéndose la pequeña Fangio y hasta le sacamos fotos!

Finalmente, seguimos camino. Otra vez, la meta era llegar a la heladería (la tercera es la vencida). Muriel se vuelve loca por el helado y su papá ni hablar. Llegamos. Sacamos número. Hicimos la cola. Muriel quiso upa y la levanté mientras esperábamos el turno. Nos dieron el helado y salimos con los vasitos a la vereda. La senté a Muriel en su coche para darle helado. Todo iba bien. Pasamos un buen rato y Muriel feliz con su postre.
Ya era tarde y teníamos que caminar varias cuadras hasta el departamento. Decidimos volvernos. Ibamos caminando charlando (yo MUY distraída) sobre la heladería, la calesita y el globo de Kitty, entre otras cosas. A las dos cuadras, escucho a Muriel decirme: "mamáaa, mamáaa" (con vocecita de circunstancia). Miro a través de la capota del cochecito y la veo trabada con las piernitas colgando. Se había deslizado cual tobogán de plaza. ¡Dios me libre! me había olvidado de ponerle el cinturón de seguridad al salir de la heladería. Pobre criatura si depende de esta madre. Desastrosa es poco!!! La levanté enseguida y le puse el cinturón. Y así caminamos (a mí me comía la culpa por semejante olvido) las 15 cuadras hasta el depto. Muriel llegó dormida. Entre la playa, los juegos y el helado la había pasado genial. Yo me sentía fatal pero a la vez no podía contener la risa por tal desmadre. Esa fue la primera y última vez que saqué a Muriel en el cochecito sin el cinturón. 

¡Señoras y señores he aquí un ejemplo de lo que jamás deberían hacer cuando paseen a sus hij@s!

6 comentarios:

  1. jjajajajaja!!! me encanto pao!!!!...

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  2. Justo coincidimos usté y yo en publicar esta semana un post relacionado con esas acciones de las que no nos sentimos especialmente "orgullosos"... pero luego vemos lo bien que se lo pasan nuestras hijas y se nos pasa todo.

    Me alegro por Muriel! Nosotros también estuvimos de feria hace poco y se pasó en grande!

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    1. Sí, es cierto!!! Lo sufrimos más nosotros que ellas hasta que al final del día ellas disfrutaron!!! jajajaja

      Me alegro por Anna!!! Que lindo es llevarlas de paseo!!!

      Un abrazo

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  3. jajajajajaj,pero es que con todo lo que hacemos, es normal que a veces nos deslicemos y nuestros hijos sufran las consecuencias (que ni tanto sufren, creo que sufrimos más nosotros por haber hecho algo mal).
    Besos!

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    Respuestas
    1. Sí, sobre todo si siempre fuiste una persona distraída.... pobres bebés... pero por suerte como vos decís las sufrimos más nosotros por habernos equivocado!!!

      Besotes

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Me harías muy feliz si me dejaras un comentario, che!!!

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